- STAYOKAY AMTERDAM. Una ciudad tan turística como Amsterdam está repleta de hoteles, hostales, albergues juveniles, de todos tipos y para todos los gustos. De todas maneras, y después de mi experiencia, no hay nada como alojarse en los alrededores de Vondelpark, pues encontramos una de las mejores zonas de fiesta a 2 minutos del parque, las calles principales de compras se encuentran a no más de 10-15 minutos a pie, y el centro hist
órico y la estación central, aproximadamente a media hora. Stayokay Amsterdam pertecene a la red de albergues juveniles International Hostelling, por tanto hay descuento con el carné de alberguista internacional. El albergue ofrece desayuno gratis y un montón de descuentos para las principales atracciones de la ciudad: Canal Tour, Heineken Experience, Madame Tusseaud Museum, etc. Además, es uno de los puntos de encuentro y recogida de los guías del Free Tour. Justo en frente del albergue está el Flying Pig Hostel, del que me habían hablado muy bien pero en el que en las fechas que estuve en Amsterdam no había ninguna habitación disponible.
mpresión de la ciudad. El tour se hace todos los los días del año a las 11:15 y 15:15h, sin importar las condiciones climáticas. No es necesario hacer ninguna reserva; basta con presentarse en el punto de encuentro situado bajo el Monumento Nacional de la la Plaza del Dam en uno de los dos turnos y ya esta. Al finalizar la visita, se suele dar una merecida voluntad económica al guía.
en algun sitio, pues no hay deporte más típico en Amsterdam que el robo de bicicletas. Con el alquiler de las mismas, suele venir un juego de dos candados diferentes, no para fastidiar, sino para dejar encadenada la bicicleta a los hierros de los muchos aparcamientos que hay dispuestos por toda la ciudad, o a alguna cosa que esté bien sujeta y sea difícil de arrancar. Si nos despistamos y desaparece la bicicleta, perderemos la fianza depositada para el alquiler.
etezca, la visita autoguiada permite conocer la historia de Anna Frank aun sin tener demasiados conocimientos de su vida. Las entradas solo se pueden comprar o en la propia casa-museo, donde se corre el riesgo de estar esperando durante horas, o bien on line (muy recomendable), a través de internet, donde puedes incluso reservar la hora de la visita y evitar la interminable espera.- COMIDA. En Amsterdam podemos encontrar cualquier tipo de cocina, desde las más típicas, como pizzerias, kebabs, restaurantes chinos..., hasta las más exóticas, como la nepalí, la iraní, etc. Uno no puede pasar unos días en Amsterdam sin probar al menos una vez las croquetas de carne y verdura, sufflés de queso o hamburguesas de 'Febo', que se encuentran por toda la ciudad; es curioso, está bueno y es económico. De todos modos, yo recomiendo y mucho, entrar a alguno de los muchos restaurantes argentinos donde por tan solo 15€ te permiten ponerte hasta los ojos de unas increibles costillas co
n las salsas que elijas, acompañadas de una ensalada individual y una fuente de patatas fritas para los que vayáis a comer. Los hay por todos los rincones de la ciudad; nosotros fuimos a 'El Rancho', donde 3 personas cenamos por menos 50€, con cervezas y entrantes (nachos con guacamole), además del menú ribs unlimited, que nos dejó más que saciados.- CANAL TOUR. El paseo en barco por los canales es una de las grandes atracciones turísticas de Amsterdam, sin embargo, esta ha sido mi asignatura pendiente en este viaje, ya que si bien es cierto que hemos recorrido la ciudad entera a pie y hemos llegado a sitios donde un barco no puede llegar, desde el agua se debe apreciar la ciudad desde una perspectiva diferente. Son múltiples las empresas que organizan estos mini-cruceros, concentradas sobretodo cerca de Centraal Station y junto
a la zona de los museos, en el canal Singelgratch. Es posible realizar el paseo casi a cualquier hora del día, desde la mañana hasta la noche, donde incluso es posible cenar, aunque esto suele salir bastante más caro. La visita normal cuesta entre 9 y 12€ y suele durar entre hora y hora y media, según la empresa; algunas compañías ofrecen explicaciones en castellano, aunque hay que pedirlo antes al patrón para que prepare las grabaciones.
n las calles para los aficionados al shopping con Nieuwendijk, que llega hasta la estación central. Aquí podemos encontrar todo tipo de comercios, desde firmas de ropa internacionales, como Zara, H&M, Foot Looker..., cadenas de comida rápida, como MacDonalds, Burger King, Febo..., hasta tiendas de souvenirs y productos típicos holandeses, teatros, cines, etc. - HEINEKEN EXPERIENCE. Si por algo se caracteriza esta antigua cervecera holandesa, es por ser un museo diferente y original. Se trata de una visita autoguiada en la que de una manera muy amena e interactiva permite al visitante conocer los orígenes de la Heineken, así como todo el proceso de elaboración de esta conocida cerveza. Durante la visita es posible hacerse fotos muy divertidas, realizar un viaje virtual muy detallista y con efectos especiales en que se muestra todo el proceso de for
mación de la cerveza, desde que inicialmente es una mezcla de agua, cebada y lúpulo, pasando por una serie de procesos, hasta que finalmente se convierte en esa bebida alcohólica que nunca falla en cualquier fiesta y reunión de amigos. Por cierto, a lo largo de la visita hay 3 cervezas gratuitas, y al final de la misma suelen dar un regalo 'sorpresa', que según el día puede ser un abridor, una lata Heineken con un vaso en su interior, etc.
ara, así que no conviene abusar del espectáculo ni dejarse llevar por los encantos de las chicas que frecuentemente te sugieren tomar una más. Es preferible hacer un alto después de la primera o, como tope, la segunda cerveza, antes que nos veamos con un agujero tan grande en la cartera que por excedernos, tengamos que descartar alguna de las principales atracciones que ofrece la ciudad.
os mismos que organizan el Free Tour (Sandeman's New Amsterdam Tours) tienen un paseo vespertino (18:45h) por el Barrio Rojo, pero yo no lo recomiendo, ya que es mejor ir al aire de cada uno. En mi opinión, este debe ser un lugar de paso, para saber que existe y callejearlo, ahora, de ahí a que uno al pasar por sus calles se sienta tentado de formar parte activa del espectáculo, eso ya es cosa de cada uno.
Leidsedwarstraat y Leidsedplein, con innumerables pubs, discotecas, locales con conciertos jazz en directo, etc. Nosotros estuvimos de miercoles a sábado, y fue muy grande la diferencia entre la primera noche, en la que había ambiente, pero nada del otro mundo, y las noches del jueves y viernes, en las que casi la totalidad de los locales estaban hasta la bandera.