Dice el refrán que no hay dos sin tres. Pues bien, aunque mi cumpleaños es el 16 de Septiembre, llevo celebrándolo desde hace casi un mes por partida triple con la familia que tengo distribuida entre Xátiva, Valencia y Lituania. Cada uno en su momento, ya disfruté de la compañía y las comilonas que cada lugar me regaló por mi aniversario en España. Este fin de semana llegaba el momento de darle el toque internacional y ponerle la guinda a todos los pasteles que me he comido en este tiempo, primero en Dovainonys, con Ginvile y su familia, y hoy con mi original regalo de cumpleaños, que me ha llevado a pasar la mañana a Kauno Marios, donde me esperaba el desafío de probar una nueva actividad deportiva: el windsurf.


Las dos veces que he estado en Australia he practicado surf, pero esto tiene bastante poco que ver, ya que más que con la fuerza de las olas, para moverse con la tabla de windsurf el elemento fundamental es la vela... Esa maldita vela que tan difícil es de dominar, especialmente cuando se alimenta de viento, que al principio no costaba nada de levantar, pero que después de muchas muchas caídas al agua cada vez se hacía más y más pesada.
Hemos tenido mucha suerte con la metereología, ya que para ser principios de Octubre ha salido un magnífico día soleado, casi veraniego, veraniego lituano claro, con el viento suficiente para que un principiante conseguira ponerse de pie en la tabla, hacer algunas idas y venidas a lo largo del lago, y que su cómplice haya podido dejar inmortalizado en forma de fotos el fantástico regalo de cumpleaños que hoy su chica le ha regalado.
He disfrutado como un niño con esta actividad, y también como un niño no me ha quedado ni una gota de energía en el cuerpo al terminar la misma. Con una gran sonrisa en la cara y con un año más en mi dni, llega finalmente la última celebración de mi 33 cumpleaños. Solo puedo decir... Gracias!!!
Domingo, 5 de Octubre de 2014
"Into the Wild" es el título de la película de un chico que decide alejarse de la sociedad para vivir su aventura personal en la Alaska más salvaje. Nosotros no hemos sido tan radicales como Alexander Supertramp; hemos dejado atrás la vida en la ciudad, pero solo durante tres días, tres fantásticos días en el que a día de hoy se ha convertido en mi destino preferido de Lituania.
Nuestro viaje nos llevaba a algo más de 200 kilómetros al noroeste de Kaunas: Neringa, el municipio más pequeño del país, que comprende 52 de los 98 kilómetros del istmo de Curlandia (los 46 restantes pertenecen a la región rusa de Kaliningrado), y que se encuentra situado junto a la ciudad portuaria de Klaipeda, desde la que solo se puede acceder con ferry para vehículos o pasajeros.
Gran parte del istmo está cubierto por bosques y dunas de arena, algunas de las dunas de deriva más altas de Europa, entre las que destaca por encima de todas Parndzio kopa, la duna Parnidis, con sus 52 metros de altura y sus fantásticas vistas en 360º del lago de Curlandia, la frontera con el óblast de Kaliningrado, el Mar Báltico y Nida, el pueblo pesquero más importante de Neringa, adonde llegamos con bicicletas que gracias a los contactos de Ginvile habíamos alquilado a un precio de risa. Otra de las atracciones naturales de este bonito destino son las 'dunas muertas' del parque nacional Kuršių Nerija, que alcanzamos a pie a través de una espectacular ruta alternativa llena de contrastes junto a las orillas de Kuršių nerija desde Pervalka, nuestro campamento base durante estos días.
Ya que somos una pareja aventurera e innovadora, después de visitar Nida, Ginvile, la artífice de este viaje y de cada una de las aventuras del mismo, tuvo la brillante idea de no repetir camino para volver a Pervalka, sino llegar hasta el lado del Báltico y tomar una vez más una ruta alternativa que seguramente encontraríamos... Eso es lo que ambos pensábamos, pero estábamos equivocados... ¿Y ahora qué? ¿Y por qué no ir por la playa? Una idea loca iba detrás de otra... Nunca en mi vida había ido en bicicleta por la playa, era una experiencia nueva para mi, sobretodo porque en Valencia por ejemplo es bastante complicado por la cantidad de gente que llueva o haga calor va a la Malvarrosa durante todo el año. Pero nos encontrábamos en un lugar salvaje en el que ni siquiera un maravilloso día animaba a la gente a acercarse a las frías aguas del Báltico. Estábamos disfrutando como niños con la improvisada aventura, pero también pedaleando como campeones, pues ahora ya nadie nos puede contar lo duro que es rodar sobre la arena.
Son tantas las anécdotas y escenas que me vienen a la cabeza mientras escribo estas líneas, tanta ilusión depositada en unos días de vacaciones que ha sido recompensada con la suerte de tenerlo todo de cara... buff!! La sensación después de un fin de semana tan completo es insuperable, la posibilidad de compartir todas estas aventuras junto a esa persona con la que tantas bonitas experiencias estoy viviendo es insuperable. Soy feliz!! Muy feliz!!
Alexander Supertramp dijo en Into the Wild: "Happiness only real when shared". Yo he disfrutado mucho en mi vida viajando solo, así que matizo este comentario, para dejarlo en: "When shared, doubly happiness"
Lunes, 2 de Junio de 2014
Aš nemoku lietuviškai, no hablo lituano, solo algunas palabras sueltas, pero de momento no me es imprescindible ya que en este país, la población en general y especialmente los jóvenes, son capaces de comunicarse sin problemas en inglés.
Cada vez me encuentro más a gusto en Lituania, y la razón principal es que he sido capaz de trasladar casi por completo a Kaunas el estilo de vida que llevaba en Valencia. Aquí hace más frío, de hecho, desde que llegué a finales de diciembre hemos pasado más días bajo 0ºC que con grados positivos, pero este no es un impedimento para que Ąžuolynas, el parque que se ha convertido en mi Cauce del Río Turia particular, sea testigo de mis 2-3 runnings semanales. Tampoco estoy descuidando la natación, pues a unos diez minutos de donde vivimos hay un complejo deportivo con piscina de 25 metros donde un par de días por semana me enfundo gorro, gafas y bañador para hacer unos largos que poco a poco me permitan ir cogiendo el estado de forma necesario para llegar bien a las pruebas de la playa una temporada más.
El deporte constituye una parte importante de mi estilo de vida personal, pero desde hace unos años las clases de inglés se han hecho un hueco importante en mi rutina diaria, una actividad que de alguna manera me permite desempeñar el rol de profesor para el que en su día me preparé durante cinco años, y que además me supone un extra de ingresos que de vez en cuando me da la posibilidad de darme el capricho que más me gusta: viajar. Ha sido una apuesta a las nuevas tecnologías tanto por mi parte como por parte de mis alumnos, un aprovechamiento al máximo de las ventajas que internet nos ofrece hoy en día para convertir mis clases presenciales en clases on line y así, desde la distancia, continuar preparando a mis pupilos para sus retos a corto, medio y largo plazo.
Y como no, el cambio más importante respecto a mi anterior estilo de vida en Valencia es que, estoy de acuerdo en que las tecnologías han avanzado mucho y hoy en día gracias a Facebook, Whatsapp o Skype esos cientos o miles de kilómetros que separan físicamente a dos personas que no quieren perder el contacto son mucho menores con estos recursos, pero no hay nada como poder compartir el día a día en directo con esa persona que te ha hecho subir un peldaño en la escalera de las experiencias de la vida.
Estoy muy feliz en Kaunas, esta se ha convertido en mi segunda casa y así parece que seguirá siéndolo durante un tiempo indeterminado.
Sabado, 22 de Marzo de 2014