Die Familie in Berlin

Tres semanas después de salir de casa me volvía a encontrar con la familia, pero no en Valencia, sino en Berlin.

Una de las primeras cosas que hice cuando supe que iba a estar un tiempo en Alemania fue sacar los billetes de avion para que mi madre y mi hermano aprovecharan la oportunidad de tenerme una pequeña temporada en la capital para conocerla a fondo; de eso ya me encargaría yo personalmente...

Mejor y más completo imposible, pues este ha sido uno de esos viajes que de vez en cuando salen perfectos, con la suerte que esta vez los afortunados han sido mi madre y mi hermano. En mis planes para que la familia exprimiera el tiempo al máximo he conseguido condensar todos mis conocimientos y visitas de tres semanas en tres intensos días en los que han podido conocer en primera persona la historia de Berlin en los lugares donde esta de verdad cobra sentido: Reichtag, Monumento al Holocausto, Topographia des Terrors, centro de documentacion de Bernauer Strasse... Ademas, y ya lo planeé así cuando les compré los billetes, hicie que vinieran coincidiendo con el fin de semana del 30º aniversario de la media maraton de Berlin: XXX Vatenfall Berliner Halbmarathon.

La Puerta de Brandenburgo ha sido testigo de innumerables sucesos históricos desde su construcción en 1791: a través de ella han pasado reyes, emperadores y dictadores; estuvo sin acceso a nadie excepto algunos invitados especiales de la RDA durante un perido de 28 años desde la construcción (1961) hasta la caida del Muro de Berlín en 1989; y hoy, junto a casi 30.000 participantes entre corredores, marchadores, patinadores, y discapacitados en silla de ruedas, me ha visto pasar a mi. No era la primera vez que pasaba por debajo de sus imponentes columnas, pero si era la primera vez que lo hacía siendo protagonista del último de los muchos acontecimientos que a lo largo de su historia ha presenciado. El de la mañana de ayer fue el evento deportivo más espectacular en el que he participado en mi vida, con un recorrido increible que tocaba todas las calles y monumentos más representativos de la ciudad, acompañado en todo momento por los ánimos de aficionados venidos de 97 paises.

Estoy muy contento porque aunque el tiempo no nos ha acompañado del todo, al menos sí nos ha permitido seguir todo el itinerario que había planeado. Mi familia se ha ido con la sensación de haber hecho uno de los mejores viajes de su vida, y yo me quedo con la sensación increible de haber organizado y llevado a cabo un viaje espectacular para mi madre y mi hermano.


Ahora hay que seguir aprovechando el tiempo, pues ya solo me quedan cinco días en Berlin antes de continuar mi aventura alrededor de Europa...

Lunes, 29 Marzo 2010

Der Frühling ist angekommen

Ya parece que el invierno va quedando atrás, y los días de nieve y lluvia empiezan a dejar paso al sol y a temperaturas más elevadas.

Mi experiencia continua en Berlín de forma que cada día en la capital lo vivo como si fuese el último; vamos, al máximo. Cada día busco nuevos rincones y nuevos lugares que descubrir, y la ciudad cada día me ofrece una cosa distinta. Me resulta increible que todo lo que había imaginado antes de venir, lo haya superado con creces una vez aqui, y todavía quedan días para seguir explorando...

Cuando vine a Alemania, lo hice con la intención de conocer su historia en primera persona, de mejorar el poquito alemán que de momento soy capaz de hablar, y de adentrarme al máximo en su cultura, especialmente a través del deporte, la gastronomía y el día a día de sus gentes en la calle.


Durante toda su historia, Berlín ha sido sede de un sin fin de acontecimientos a gran escala, desde la época de Napoleón (quien a principios del siglo XIX se llevó a Paris como trofeo de guerra la cuádriga que actualmente descansa sobre la Puerta de Brandenburgo), pasando por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), hasta la caída del Muro de Berlín en 1989.

Para comprender todos estos acontecimientos que han marcado la historia de esta ciudad, además de las exposiciones gratuitas que comentaba en la anterior entrada, he ido ampliando conocimientos con tours y visitas que recomiendo y mucho para quienes vayan a pasar unos dias en Berlin: el Free Tour de Sandemans (4 horas de visita guiada para empezar a orientarse en la ciudad y conocer a grandes ragos los detalles más relevantes de su historia); la visita al campo de concentración de Saschenhausen (la entrada es gratuita y aunque hay audífonos en español por unos 3€, para mi no hay nada como recorrer los rincones del campo con un guía que paso a paso te vaya explicando todo al detalle); la visita a los bunkers antiaéreos con la asociación Berliner Unterwelten (visita guiada por los subsuelos de Berlín en donde se refugiaron los ciudadanos berlineses durante los bombardeos en la II Guerra Mundial).


Comentaba al principio que una de las partes de la cultura que más me gusta conocer cuando viajo es la gastronomía, y en cuanto a esto, no hay nada más berlinés que comer en la calle, especialmente en los mercados que diariamente se reparten por distintas plazas de la ciudad. A día de hoy no sabría decir cuantas especialidades he probado ya: frikadellen, sopa de guisantes, sopa de verduras con salchichas, patatas asadas rellenas de queso y crema de yogurt... Todavía no he repetido, y no pienso hacerlo hasta que no haya probado al menos una vez todo lo que se presenta en estos mercados rurales; toda la comida está estupenda, es sana y muy económica (unos 3€ por ración).


Y bueno, también hablaba de deporte como una parte de mi percepción particular de la cultura, y si cada mañana antes de ir a clase comparto los kilómetros de Tiergarten con otros corredores, bicicletas, animales, excursiones, niños de la guardería..., no será hasta dentro de una semana cuando de verdad entre de lleno en uno de los eventos deportivos que más aficionados reunen en la ciudad: la Berliner Halbmarathon; aunque para esto todavía quedan unos días.


Domingo, 21 Marzo 2009

Hertha versinkt in Chaos

Ha sido sin duda la noticia deportiva más destacada del fin de semana en Alemania, y sobretodo en Berlin: el Hertha BSC, único equipo de la capital en la Bundesliga ayer perdió una vez más, y está al borde del descenso a falta de 8 jornadas para terminar el campeonato.

Pero bueno, no escribiría yo esto en mi blog si no fuera porque precisamente fue esta la jornada que decidí ir a ver un partido de la liga alemana. Como local el Hertha BSC juega en el Estadio Olímpico, uno de las pocas construcciones del período de Hitler que tovadía quedan en pie en Berlin, y sede de una infinidad de eventos deportivos de talla mundial, entre los que destacan por encima de todos los Juegos Olímpicos de 1936, donde Jesse Owens, atleta estadounidense de origen afroamericano, y por tanto, según la ideología alemana predominante del momento, de una raza inferior, se llevó 4 medallas de oro, algo insólito hasta el momento y que nadie pudo repetir hasta 1984, con la figura de Carl Lewis.


El partido ya de por sí llamaba la atención, primero porque el Hertha, último en la clasificación, tenía que ganar sí o sí, y luego porque se la jugaba contra un rival directo por la salvación, el Nürmberg. A diferencia de lo que sucedería en España, el Olympiastadion, con un aforo de 76.000 espectadores, presentaba más de media entrada, con su público animando desde bastante antes del comienzo hasta el último minuto del partido. A partir de este momento, y después que el Hertha fuera ganando durante buena parte del partido y viera como sus innumerables oportunidades de gol terminaran una y otra vez en las manos de Schaefer, portero del Nürmberg, y que en el último minuto y con los nervios apunto de explotar, el equipo visitante le diera la vuelta al partido, con el pitido final, se desató la locura; primero por parte de unos 150 ultras del Hertha, que saltaron al terreno de juego y fueron a por todo lo que se movía en el campo (jugadores de ambos equipos, entrenadores, arbitros, recogepelotas...), y despues del asalto al campo de estos, por parte de las fuerzas de seguridad alemanas (policias y militares) contra los ultras, que volvían corriendo como locos a las gradas de donde habían salido. Hubo una fuerte trifurca entre unos y otros que duró aproximadamente media hora, en la que terminaron 4 policias heridos y 30 detenidos.


Sábado, 13 Marzo 2010

Ich wohne in Berlin

Llevo tan solo unos días en Berlin y parece que haya pasado un siglo desde que llegué. La verdad es que me estoy adaptando bastante bien al estilo de vida de la capital alemana, o mejor dicho, esta ciudad me está permitiendo seguir llevando el estilo de vida que suelo llevar en Valencia, con el aliciente de tener que utilizar un idioma casi nuevo para mi. El alemán facil no es, pero con un poco de base, alguna palabra en inglés que se cuela, y echándole un poco de cara al asunto, uno se llega a sorprender cuando es capaz de hacerse entender con personas que solo hablan la lengua del país.

Quienes me conocen saben que el arte y yo llevamos una pelea que desde hace mucho tiempo le tengo ganada la partida, pero esta vez me he dejado llevar por la cultura berlinesa, ya que para entrar en contacto con ella no es necesario entrar en un aburrido museo para conocer su historia a través de cuadros y esculturas, no. Berlin es toda ella un museo abierto en el que el turista tiene una grandisima variedad de atracciones para todo tipo de gustos: se pueden recorrer sus calles siguiendo el muro hasta acabar agotado (son más de 40km); aprovecharse de la visita guiada y gratuita al Reichtag (el parlamento alemán); visitar algunos de los monumentos más representativos de la ciudad (la Puerta de Brandenburgo, la Catedral, la Torre de la Televisión); adentrarse en la historia de Berlin a través de exposiciones gratuitas, como las cámaras subterráneas del Monumento al Holocausto o la 'Topografía del Terror' (sede de las antiguas oficinas de la Gestapo y las SS), o a través de los diferentes museos de la ciudad (Museo de la República Democrática Alemana, Museo de Historia Alemana, Museo Judío)...

En fin, que el que se aburre en Berlin es porque quiere, porque yo voy a necesitar un mes entero para ver (sin repetir) todas las cosas que quiero conocer de esta ciudad increible.


Jueves, 11 Marzo 2010

Herzlich Willkommen!!

El viernes comenzaba mi primer viaje en solitario por Europa. El objetivo era llegar a Berlin de la manera más económica posible, y pocas compañias aéreas permiten ahorrar más dinero que Ryanair. El problema es que desde Valencia era necesario hacer al menos una escala para llegar a la capital alemana, pero bueno, después de mucho cavilar, de muchas posibles combinaciones, de consultar a mis amigos italianos..., al final decidí que lo mejor era hacer una escala de dos días en Milan; así regresaba una vez más a la ciudad donde hice mi Erasmus hace ya más de 5 años, y me reencontraba con algunos viejos amigos que hacía también unos cuantos años que no veía.

Después de dos días increibles en la capital lombarda, esta mañana, a las 6 de la mañana, comenzaba mi jornada de viaje camino de Berlin: primero en tranvía hasta la Centrale, luego en autobús hasta Orio al Serio, a las 9:45h en avión destino Schonefeld, y aproximadamente una hora después del aterrizaje, en tren desde el segundo aeropuerto berlinés hasta la antigua capital de la República Federal Alemana.

Ha sido toda una odisea encontrar la dirección adonde tenía que llegar, no por nada, sino porque aunque llevaba todo bien estudiado y anotado en un mapa que había diseñado para no tener problemas, había puntado mal el número de la portería, y en lugar de la que tocaba he ido a parar unas cuantas puertas más atrás, donde en lugar de un edificio, había, para variar en este país, un concesionario Mercedes. Al final todo ha quedado en un malentendido, y unos minutos más tarde, a las 14:00h y después de más de 8 horas de viaje, finalmente he llegado a mi destino: Postdamerstraße, 73.

Vivo en una conocida calle de Berlin, que empieza en la popular Postdamerplatz, y desde la que se llega en pocos minutos a pie a algunas de las principales atracciones y monumentos de la ciudad, como Tiergarten, el Monumento al Holocausto y Brandengurger Tor. Alexanderplatz queda un poco más lejos, pero a quien le guste caminar, como a mi, esto lo tiene hecho casi sin darse cuenta, pues el trayecto desde Pariserplatz hasta la Torre de la Televisión, a lo largo de la avenida que los une, Unter den Linden, es espectacular, donde se encuentran casi la totalidad de los museos más importantes de Berlin, y todo ello acompañado de un panorama que solo pocas ciudades como esta pueden ofrecer.


Domingo, 7 Marzo 2010