Cuando alguien que todavía no haya estado en Ljubljana lea esta entrada, puede que piense que esta es una ciudad sin ambiente o que sus habitantes están descafeinados, pero nada de eso... Cuando digo que se trata de una ciudad con las pulsaciones bajas, m
e estoy refiriendo a la tranquilidad generalizada de su gente, sin prisas ni discusiones absurdas por la calle, sin gente gritando por todas partes, sin hacer falta vestirse de gala para ir a la universidad o a dar una vuelta, y con una correctísima educacion vial a la que no estoy para nada acostumbrado... En fin, que me he encontrado muy bien aqui, y se que mi hermano también lo estaría, porque es un ambiente muy de su estilo, muy de ´relax´, como suele decir.Ljubljana en si es una ciudad pequena, con un centro histórico practicamente cerrado al trafico y una gran cantidad de cafeterias y restaurantes que llevan a sus gentes a lanzarse a la calle independientemente del tiempo que haga, ya que en Eslovenia la metereologia es tan cambiante que en una guia de viajes local la definia de la siguiente forma: ''Slovenian weather is like David Beckham's hairstyle, always changing and always unpredictable''.

Se puede decir que en una manana he paseado por todos sus rincones más importantes: los famosos puetes que pasan sobre el Ljubljanica, el Castillo, el parque Tivoli, la
zona de las universidades... El resto del dia lo he dedicado a gozarmelo a mi manera, es decir, frente a una estupenda comida bosnia llamada 'sarajevski čevapčiči', la búsqueda del souvenir bueno, bonito y barato que llevar a casa, así como buena parte de la tarde bajo un agradable sol centroeuropeo, en Presernov Trg, viendo 'navegar' a la gente de aqui para alla, y escribiendo estas lineas antes de volver al hostal, pues manana hay que madrugar para continuar mi viaje hacia otro de los paises de la antigua Yugoslavia: Croacia.Jueves, 5 de Abril de 2012