Dice el refrán que no hay dos sin tres. Pues bien, aunque mi cumpleaños es el 16 de Septiembre, llevo celebrándolo desde hace casi un mes por partida triple con la familia que tengo distribuida entre Xátiva, Valencia y Lituania. Cada uno en su momento, ya disfruté de la compañía y las comilonas que cada lugar me regaló por mi aniversario en España. Este fin de semana llegaba el momento de darle el toque internacional y ponerle la guinda a todos los pasteles que me he comido en este tiempo, primero en Dovainonys, con Ginvile y su familia, y hoy con mi original regalo de cumpleaños, que me ha llevado a pasar la mañana a Kauno Marios, donde me esperaba el desafío de probar una nueva actividad deportiva: el windsurf.
Las dos veces que he estado en Australia he practicado surf, pero esto tiene bastante poco que ver, ya que más que con la fuerza de las olas, para moverse con la tabla de windsurf el elemento fundamental es la vela... Esa maldita vela que tan difícil es de dominar, especialmente cuando se alimenta de viento, que al principio no costaba nada de levantar, pero que después de muchas muchas caídas al agua cada vez se hacía más y más pesada.
He disfrutado como un niño con esta actividad, y también como un niño no me ha quedado ni una gota de energía en el cuerpo al terminar la misma. Con una gran sonrisa en la cara y con un año más en mi dni, llega finalmente la última celebración de mi 33 cumpleaños. Solo puedo decir... Gracias!!!
Domingo, 5 de Octubre de 2014
