Let's go surfing


Que iba a pasar dos magníficos días en Bondi Beach era algo que no entraba en los planes de este viaje, ya que en este tiempo debría haber estado en el surf camp del Waves Surf School... La falta de gente provocó que a última se suspendiera la actividad, y sin ella, quedarme yo con un vacío sin saber qué hacer ni adonde ir de miercoles a viernes...


Todo se me ocurrió en cuestión de minutos desde que me enteré que me había quedado tirado, pero ahora que ya es viernes y estoy a punto de marcharme hacia mi siguiente destino, puedo decir que la decisión, aunque atropellada porque la situación no me dejaba otra alternativa, fue excelente, no solo porque con el cambio he salido ganando dinero, sino porque en este nuevo plan he terminado haciendo tres cuartos de la idea inicial, pero con muchísima más autonomía para hacer lo que quisiera cuando quisiera y donde quisiera...

Si hay algo de particular en Bondi Beach no es otra cosa que la playa, las olas y el surf. En un principio no estaba muy seguro de si me atrevería a zambullirme en solitario en el Pacífico con el temporal que se estaba avecinando... Sin embargo, la confianza de saber que se iban a estar dando clases por la zona donde iba a quedarme y unos breves pero importantes consejos del jefe de la escuela de surf de Bondi, me hicieron dar un paso adelante y alquilarme el material completo, tabla y neopreno, para, aun a pesar que con el paso de las horas la metereología fue cada vez a peor, pasar todo el día disfrutando en el mar.

De todas maneras, mi tiempo de deporte en este turístico destino no solo ha quedado reducido al surf, ya que cada mañana a primera hora, tanto ayer como hoy, he compartido Coastal Walk con los cientos de personas que, antes de ir a trabajar, comienzan cada nueva jornada haciendo deporte: running, boxeo, surf, ciclismo, kayak... Una sana costumbre que le da un color especial a los amaneceres de este lugar y que una vez más he tenido la suerte de poder vivirlo en persona.

Con todo esto, es fácil imaginar que en estos días en Bondi Beach no haya echado de menos en ningún momento el surf camp... Los viajes, lo mismo que pasa en la vida, tienen imprevistos que si se llega a tiempo de reaccionar puede que cojan un rumbo mejor del que en un principio se esperaba... Esta vez todo ha salido bien, y así espero que sea hasta el final del viaje, ya que nadamás terminar de escribir estas líneas me marcho hacia Sydney, donde el domingo me espera mi primer gran reto de los siete continentes...

Viernes, 14 de Septiembre de 2012