El Ecuador pasa por Sydney

Dejo de lado el surf por un tiempo (aunque no descarto volver a subirme a una tabla cuando esté en Fiji) y, prácticamente cuando llego a la mitad de mi viaje, vuelvo a Sydney para explorar el máximo posible de los rincones y la cultura de esta ciudad. Son ya tres las semanas que estoy fuera de casa y, aunque es verdad que el tiempo ha pasado volando, son tantas las cosas que he hecho hasta el momento que parece que sean tres los meses que llevo de viaje.

Siempre antes de emprender una nueva aventura me documento mucho sobre los lugares que tengo pensado visitar, y Australia no ha sido una excepción. Suelo nutrirme bastante de la información que voy recogiendo en distintas páginas de internet, pero además, para este destino en particular, me ha servido de gran ayuda el libro 'En las Antípodas (Down Under, en ingés), del escritor americano Bill Bryson. Con este libro, que cuenta las peripecias del propio autor en su primera visita al país de los canguros, tuve la oportunidad de conocer desde un divertido punto de vista algunas de las historias de una isla que no fue descubierta hasta finales del siglo XVIII por el navegante británico James Cook, que es el hogar de dos de las recién nombradas Siete Maravillas del Mundo Natural: el monolito más grande e impresionante, conocido como Ayers Rock o 'Uluru', en lengua aborigen, y del ser vivo más grande de la Tierra (la Gran Barrera de Coral), así como de algunas de las especies más letales y exclusivas de la Tierra, pues el 80% de los animales y plantas de Australia no existe en ninguna otra parte.

Hoy he podido recordar algunas de estas historias en el 'Free Tour'; yo no sabía que en Sydney también trabajaba esta compañía, pero nadamás supe de ella, rapidamente pasó a ser una de mis primeras opciones en la ciudad, pues no hay mejor modo de conocer algunas de las principales atracciones, algunos de los rincones más escondidos, y algunas de las anécdotas más curiosas de un nuevo destino que a través del 'Free Tour' que Sandemans organiza en un buen número de países del mundo. Esta es la cuarta vez que lo hago, después de Amsterdam, Berlin y Praga.

A partir de mañana y hasta el siguiente miércoles tengo muchas cosas planificadas y que, según vaya la metereología, haré unos días u otros. Lo único que espero es tener el suficiente margen como para poder hacer al menos las cosas más importantes que tengo en mente.´



Sábado, 4 Diciembre 2010