He estado en Queensland y he sobrevivido para contarlo, que no es poco con lo que me podía haber encontrado sin saberlo, lo que he visto de lejos, y lo que he preferido no arriesgar a ver de cerca para no tener ninguna sorpresa inesperada. Y es que supongo que aqui, en Cairns y alrededores, los padres no les dicen a sus hijos que no hablen con extraños o que tengan cuidado con los coches, no, mucho peor; lo que imagino
que cada día se repetirá en las casas con niños que quieren salir a jugar un rato con sus amigos será que no se acerquen demasiado a las taipanes (las serpientes más venenosas del mundo), que no se quiten las zapatillas si van al mar no sea que pisen un pez piedra (el más letal de su especie), y que esten al tanto si quieren ir a la playa no sea que de repente aparezca un cocodrilo de agua salada para unirse a la fiesta.
Pues bueno, a todo esto y a algunas cosas más puedo decir que he sobrevivdo, porque mi primer día completo en Cairns lo dediqué integramente para bucear en la Gran Barrera de Coral, sin saber que en cualquier momento me podría haber salido una Hydrophis Melanocephalus, lo que viene a ser la 'serpiente marina de cuello estrecho', que está considerada como la serpiente acuática más venenosa del mundo, un tiburón de coral o incluso uno de los cocodrilos de agua salada que he mencionado antes y que hoy me he enterado que el d
e la zona suele medir unos seis metros y medio, ahi queda eso. Si además mi segundo día completo lo pasé en la selva tropical australiana más importante y también regresé sano y salvo al albergue, es otro motivo para estar contento, porque si Queensland es la región más peligrosa de Australia y Australia es el país con la fauna más letal del mundo, significa que estaba en el lugar más peligroso de la Tierra, yo, que no es que sea precisamente un amante de los animales.
Mis días en la Australia tropical han sido perfectos, con sol, buena temperatura (quizá excesiva humedad), en medio de un paraíso natural, con paradisíacas playas virgenes; si claro, virgenes para las personas, pero muy bien habitadas por: 'avispas de mar' (box jellyfish) e 'irukandji' (que están en una dura competición para ver cual de las dos es la medusa más mortífera del mundo); caracoles cónicos (cone shell, en inglés), que poseen una glándula altamente venenosa para la cual no hay antídoto; pulpos de anillos azules, cuya belleza contrasta con la potencia de su veneno, para el cual tampoco existe remedio alguno; 'cassouaris', una especie avestruz característica de la zona con un
a garra en forma de cuchillo en sus patas capaz de abrir en canal a quien se encuentre en su camino si no tiene el día bueno..., y así un largo etcétera de peligros marinos y terrestres que conviven todos ellos en esta región. Por algo esta es la zona de la Tierra en la que más cosas te pueden matar, y no solo hablo de estos temibles animales, sino que además, la guía nos ha contado que otra de las causas de muertes en Queensland es la caida de un coco sobre la cabeza de las personas; así que nada, hasta una fruta te puede matar en Cairns.
Me gustaria recuperar esta entrada del blog que publiqué hace mas de un año, cuando todo este viaje era todavía una fantasía, para darme cuenta que, aunque todavía no ha terminado la aventura, por lo menos sí parece ser que en cuanto a animales peligrosos ha pasado lo peor: http://rafaroundtheworld.blogspot.com/2009/05/companeros-de-viaje-con-los-que-no.html
que cada día se repetirá en las casas con niños que quieren salir a jugar un rato con sus amigos será que no se acerquen demasiado a las taipanes (las serpientes más venenosas del mundo), que no se quiten las zapatillas si van al mar no sea que pisen un pez piedra (el más letal de su especie), y que esten al tanto si quieren ir a la playa no sea que de repente aparezca un cocodrilo de agua salada para unirse a la fiesta.Pues bueno, a todo esto y a algunas cosas más puedo decir que he sobrevivdo, porque mi primer día completo en Cairns lo dediqué integramente para bucear en la Gran Barrera de Coral, sin saber que en cualquier momento me podría haber salido una Hydrophis Melanocephalus, lo que viene a ser la 'serpiente marina de cuello estrecho', que está considerada como la serpiente acuática más venenosa del mundo, un tiburón de coral o incluso uno de los cocodrilos de agua salada que he mencionado antes y que hoy me he enterado que el d
e la zona suele medir unos seis metros y medio, ahi queda eso. Si además mi segundo día completo lo pasé en la selva tropical australiana más importante y también regresé sano y salvo al albergue, es otro motivo para estar contento, porque si Queensland es la región más peligrosa de Australia y Australia es el país con la fauna más letal del mundo, significa que estaba en el lugar más peligroso de la Tierra, yo, que no es que sea precisamente un amante de los animales.Mis días en la Australia tropical han sido perfectos, con sol, buena temperatura (quizá excesiva humedad), en medio de un paraíso natural, con paradisíacas playas virgenes; si claro, virgenes para las personas, pero muy bien habitadas por: 'avispas de mar' (box jellyfish) e 'irukandji' (que están en una dura competición para ver cual de las dos es la medusa más mortífera del mundo); caracoles cónicos (cone shell, en inglés), que poseen una glándula altamente venenosa para la cual no hay antídoto; pulpos de anillos azules, cuya belleza contrasta con la potencia de su veneno, para el cual tampoco existe remedio alguno; 'cassouaris', una especie avestruz característica de la zona con un
a garra en forma de cuchillo en sus patas capaz de abrir en canal a quien se encuentre en su camino si no tiene el día bueno..., y así un largo etcétera de peligros marinos y terrestres que conviven todos ellos en esta región. Por algo esta es la zona de la Tierra en la que más cosas te pueden matar, y no solo hablo de estos temibles animales, sino que además, la guía nos ha contado que otra de las causas de muertes en Queensland es la caida de un coco sobre la cabeza de las personas; así que nada, hasta una fruta te puede matar en Cairns.Me gustaria recuperar esta entrada del blog que publiqué hace mas de un año, cuando todo este viaje era todavía una fantasía, para darme cuenta que, aunque todavía no ha terminado la aventura, por lo menos sí parece ser que en cuanto a animales peligrosos ha pasado lo peor: http://rafaroundtheworld.blogspot.com/2009/05/companeros-de-viaje-con-los-que-no.html
Cuento esto como si este fuera el peor destino del planeta, pero es precisamente todo lo contrario, pues es el lugar más salvajemente natural que he visto en mi vida, con dos ecosistemas patrimonio de la humanidad que se llegan a tocar, algo único en el mundo: la selva tropical de Daintree, la
más antigua de la Tierra con más de 135 millones de años, y la Gran Barrera de Coral, el ser vivo más grande del mundo con 2000km de largo. La experiencia en Cairns ha sido espectacular, y si tenía alguna duda de esta excursión de cuatro días, ahora si que puedo decir que de verdad ha valido la pena volar desde Sydney para ver con mis propios ojos toda esta maravilla natural y ser parte de ella en dos tours completamente distintos, uno en el agua y otro en la tierra, pero igualmente extravagantes.Mañana estoy otra vez de vuelta en la civilización; dejo atrás el clima tropical y los primeros aborígenes que he visto en Australia, para pasar unas horas en Sydney, antes de encaminarme hacie el segundo de los países más importantes de Ocenanía: Nueva Zelanda.
Viernes, 10 Diciembre 2010